Impuesto incluido.
Detalles de la obra |
Año de Publicación: 1942 |
Lugar: Madrid |
Autor: Jaime de Andrade (Francisco Franco Bahamonde)
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Editorial: Ediciones Numancia
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Dimensiones: 22x16x2 cm
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Peso: 400 gramos
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Publicada en 1942 bajo el seudónimo Jaime de Andrade, la novela Raza es mucho más que una obra de ficción: es un manifiesto ideológico redactado por Francisco Franco, que quiso dejar por escrito su visión sobre lo que debía ser el “alma” del nuevo Estado español surgido tras la Guerra Civil.
Escrita en forma de “anecdotario para el guion de una película”, la obra fue pensada desde su origen como una pieza propagandística, destinada a ser llevada al cine. Y así ocurrió: ese mismo año se estrenó la adaptación cinematográfica dirigida por José Luis Sáenz de Heredia, con el título Raza, que pasaría a convertirse en uno de los ejemplos más representativos del cine de propaganda del régimen franquista.
En plena posguerra, con el país devastado y un régimen consolidándose bajo una fuerte inspiración nacional-católica, Franco utilizó la cultura como herramienta de construcción ideológica. Raza debía ofrecer un modelo ideal de español basado en valores como el honor, el sacrificio, la obediencia, la familia tradicional y la fe católica. A través de los personajes de la novela (inspirados en su propia familia), Franco proponía una visión épica y moralista del conflicto civil, presentando al bando nacionalista como salvador de una España "traicionada" por fuerzas externas como la masonería, el comunismo y la decadencia liberal.
La adaptación cinematográfica no escatimó en recursos: más de 1.600.000 pesetas de presupuesto, cientos de extras, decorados históricos, y una banda sonora a cargo de tres orquestas nacionales. Todo al servicio de un relato heroico y sentimental que buscaba reforzar el mito fundacional del franquismo. La película fue estrenada con gran pompa en Madrid en enero de 1942 y proyectada incluso ante autoridades del Tercer Reich en Berlín, como símbolo de la afinidad ideológica entre regímenes.
En 1950, con el nuevo contexto internacional y el aislamiento del régimen, se revisó y suavizó el film, eliminando referencias directas a Falange, la masonería o los Estados Unidos, bajo un nuevo título: Espíritu de una raza.
Más allá de su calidad literaria o cinematográfica, Raza es una pieza clave para entender cómo Franco quería que se recordara —y justificara— la guerra civil y su victoria. Es un testimonio político disfrazado de narrativa heroica, una declaración emocional de principios donde se mezclan idealización familiar, nostalgia imperial y fe redentora.